Desde CEMUDIS valoramos el nuevo sistema de pictogramas presentados por la Policía Nacional, una herramienta que supone un avance en la accesibilidad comunicativa y en la atención a victimas de violencia sexual con dificultades en la comunicación.
Consideramos que esta iniciativa responde a una realidad que llevamos años reivindicando: las barreras en la comunicación suponen un obstáculo para que muchas mujeres y niñas con discapacidad podamos expresar situaciones de violencia, ser escuchadas y acceder al sistema de protección en condiciones de igualdad.
Celebramos que se incorporen herramientas que faciliten la expresión de las víctimas y contribuyan a generar entornos realmente accesibles, seguros y compresibles. Asimismo, desde CEMUDIS recordamos que la accesibilidad en la comunicación, siendo un pilar fundamental, no es suficiente por si sola.
Las mujeres y niñas con discapacidad seguimos enfrentándonos a una mayor vulnerabilidad frente a la violencia derivada de factores estructurales como la dependencia, la falta de credibilidad, la invisibilización y las múltiples barreras en el acceso a recursos y servicios.
A todo ello se suman barreras en el acceso a la protección: según el estudio Ojo al dato. Visibilidad de una realidad oculta: mujer, discapacidad y violencia, elaborado por Fundación ONCE (Inserta Empleo), el 34.5% de las mujeres con discapacidad no llega a denunciar la violencia que vive y un 4.3% retira la denuncia, en un contexto marcado por el miedo, las dificultades para ser escuchadas y la falta de reconocimiento de la violencia.
Desde CEMUDIS reiteramos que todos los avances deben enmarcase en un enfoque integral que incorpore de manera efectiva la perspectiva de género, discapacidad e interseccionalidad en todos los niveles de intervención.
En este sentido, consideramos fundamental reforzar la formación especializada y continua de todas las personas profesionales implicadas– incluidos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado- para garantizar una atención adecuada, respetuosa y centrada en la víctima.
En este sentido, consideramos fundamental reforzar la formación especializada y continua de todas las personas profesionales implicadas– incluidos los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado- para garantizar una atención adecuada, respetuosa y centrada en la víctima. Subrayamos la necesidad de avanzar hacia una coordinación real y efectiva entre los distintos sistemas de atención, especialmente en el ámbito policial, sanitario y social.
Tal y como venimos trabajando desde CEMUDIS, el ámbito sanitario constituye un espacio clave para la detención temprana de situaciones de violencia, siendo en muchas ocasiones el primer punto de contacto de las mujeres con discapacidad con los servicios públicos.
A través de nuestra Guía – Guía de actuación detención y prevención de situaciones de violencia hacia las mujeres y niñas con discapacidad desde el ámbito sanitario– y Protocolo de Actuación – Detención y prevención de situaciones de violencia hacia las mujeres con discapacidad desde el ámbito sanitario– ponemos de relieve la importancia de una intervención basada en la detención de indicadores de riesgo, la escucha activa, la accesibilidad universal y la articulación de una red intersectorial que permita una respuesta integral y coordinada.
Por ello, desde CEMUDIS demandamos que este tipo de iniciativas se integren dentro de estrategias más amplias que garanticen una continuidad de la atención, el acompañamiento a las víctimas y el acceso a todos los recursos necesarios para salir de la situación de violencia.
Del mismo modo, insistimos en la importancia de generar entornos de confianza, seguridad y respeto, en los que las mujeres con discapacidad podamos ejercer nuestros derechos en primera persona, sin cuestionamientos ni barreras.
En CEMUDIS continuamos con nuestro compromiso en la defensa de los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad y promoviendo la construcción de un modelo de atención accesible, coordinado y con perspectiva de género.


