Desde CEMUDIS, la Confederación Estatal de Mujeres con Discapacidad, condenamos el uso de la inteligencia artificial para la creación y difusión de contenidos sexuales que atentan contra nuestra dignidad, intimidad y contra nuestros derechos fundamentales. El reciente suceso ocurrido en Burgos, en el que un hombre ha sido detenido por generar y difundir vídeos sexuales mediante inteligencia artificial a partir de una imagen real de una joven con discapacidad psíquica, pone de manifiesto una realidad alarmante que no puede seguir siendo ignorada.
La utilización de herramientas digitales para recrear escenas sexuales inexistentes, sin conocimiento ni consentimiento de la joven, evidencia hasta qué punto la tecnología se está empleando como instrumento de violencia. La creación y difusión de estos contenidos, su posterior análisis técnico y la actuación judicial confirman la gravedad de unos hechos que vulneran derechos fundamentales y hacen necesaria una respuesta firme por parte de las instituciones.
El uso de la inteligencia artificial para “desnudar” digitalmente a una mujer con discapacidad constituye una forma de violencia sexual en los entornos digitales. Estas prácticas no son neutras ni excepcionales, sino expresiones de una violencia estructural y patriarcal que se adapta a los avances tecnológicos y reproduce desigualdades preexistentes, agravadas por la discriminación interseccional por razón de discapacidad.
Las mujeres con discapacidad vivimos mayores barreras en el acceso a la justicia y a los mecanismos de protección frente a la violencia digital. El impacto de estas agresiones influye directamente a nuestra autonomía personal, imagen pública y participación social, reforzando el estigma y la exclusión. La ausencia de medidas específicas de prevención, los mecanismos de detección de este tipo de prácticas y actuación integral evidencian una respuesta institucional todavía insuficiente ante una problemática emergente y en expansión.
En el ámbito institucional, valoramos positivamente que el Instituto de las Mujeres haya reconocido la manipulación y difusión de imágenes mediante inteligencia artificial como una forma de violencia digital y haya puesto en marcha mecanismos de asesoramiento y recogida de información. No obstante, insistimos en que estas respuestas deben incorporar de manera explícita la perspectiva de discapacidad, garantizando recursos accesibles y adaptados.
La actualización del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, aprobada en febrero de 2025 reconoce de manera expresa la violencia digital como una nueva forma de violencia de género, incluyendo prácticas como la manipulación y difusión no consentida de imágenes, el acoso digital o el uso de la IA para ejercer violencia contra las mujeres.
Desde CEMUDIS exigimos que este nuevo avance normativo debe traducirse en una aplicación real y efectiva, garantizando recursos suficientes, mecanismos accesibles de denuncia y retirada de contenidos de modo inmediato, así como la incorporación transversal de la discapacidad en todas las medidas de prevención, atención y protección frente a la violencia digital.
De esta manera, exigimos formación especializada para los operadores jurídicos, fuerzas y cuerpos de seguridad y profesionales implicados, junto con políticas públicas que refuercen la supervisión humana, la accesibilidad y la rendición de cuentas en el uso de la inteligencia artificial.
En CEMUDIS instamos nuestro compromiso de denunciar todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas con discapacidad y de trabajar para que la innovación tecnológica contribuya a ampliar derechos y no a erosionarlos. Nuestra dignidad, seguridad derechos deben situarse en el centro de cualquier desarrollo tecnológico y de cualquier respuesta institucional.


