Con motivo de la Semana Europea de la Movilidad, que se celebra del 16 al 22 de septiembre bajo el lema “Movilidad para todas las personas”, desde CEMUDIS, nos sumamos al llamamiento que impulsa COCEMFE nacional para que las administraciones y empresas de transporte garanticen una movilidad accesible, libre de barreras y con igualdad de oportunidades para todas las personas, especialmente para las mujeres y niñas con discapacidad.
La accesibilidad, además de un derecho, es un principio jurídico que con frecuencia se vulnera en el día a día. Aunque los avances normativos son un paso significativo, la realidad del transporte público y de las infraestructuras relacionadas, todavía presentan importantes carencias. Tal como destaca COCEMFE, solo el 18% de las estaciones de tren cumplen con los requisitos de accesibilidad esenciales, y muchos otros servicios de transporte mantienen barreras físicas y organizativas que limitan considerablemente la autonomía y la plena participación de las personas con discapacidad. Esta situación afecta a todas las personas con discapacidad, pero representa una doble carga para las mujeres y niñas con discapacidad, quienes experimentamos en mayor medida las consecuencias de estas limitaciones en nuestra vida diaria.
La perspectiva de género es fundamental para comprender y atender nuestra realidad. Las mujeres con discapacidad tenemos un menor acceso a vehículos privados y, a su vez, asumimos mayor responsabilidad en las tareas de cuidado, lo que incrementa nuestra dependencia hacía el transporte público. A esto, le sumamos los riesgos específicos que afrontamos en cuanto a seguridad y vulnerabilidad en los espacios públicos y medios de transporte.
Desde el Movimiento CERMI, también se han planteado propuestas concretas para que la futura Estrategia contra la Pobreza en el Transporte atienda de manera prioritaria a las personas con discapacidad. Entre estas medidas, destaca la necesidad de garantizar un transporte accesible, asequible y seguro, con soluciones individualizadas que consideren la diversidad de tipos de discapacidad. CERMI subraya la importancia de integrar un enfoque de género transversal, porque las mujeres con discapacidad enfrentan barreras específicas y requieren protección reforzada en el uso del transporte. Además, se propone crear una Observatorio de Movilidad para personas con discapacidad y una Oficina Central de Coordinación para gestionar las necesidades y mejorar la relación con los operadores de transporte.
El CERMI también subraya datos alarmantes de exclusión relacionados con la discapacidad y la movilidad: en 2024 se registraron 145 denuncias por vulneración de derechos, de la cuáles un 23% estuvieron relacionadas con la falta de accesibilidad. Además, la pobreza asociada a la discapacidad se agrava con factores como el menor ingreso medio de las familias con personas con discapacidad, y la correlación entre gravedad de la discapacidad y nivel de pobreza y exclusión social. Estos datos confirman la necesidad inminente de abordar la movilidad como un elemento clave, para enfrentar y combatir la exclusión social y económica.
En este marco, la innovación tecnológica puede ser una gran aliada para avanzar hacía una movilidad más inclusiva y con perspectiva de género. Por ello, destacamos la importancia de “AccesibilidApp”, una app totalmente gratuita, creada por COCEMFE y que ha sido desarrollada para facilitar la participación activa de la ciudadanía, en la identificación y denuncia de barreras de accesibilidad en vías públicas y servicios de transporte. Esta herramienta permite geolocalizar e informar de incidencias o dificultades, ayudando a construir un mapa colaborativo y actualizado que visibiliza las barreras que enfrentamos.
Para nosotras esta herramienta representa mucho más que una simple aplicación: es un instrumento de empoderamiento. Al permitir que cualquier persona usuaria pueda comunicar estas incidencias, la app fomenta la sensibilización colectiva y la exigencia de mejoras concretas que tengan en cuenta nuestras demandas específicas.
La participación de las mujeres y niñas con discapacidad en la detención y solución de estas barreras es crucial para avanzar hacía una movilidad justa, segura y sostenible, donde los Derechos Humanos no sean un privilegio sino una realidad.


